viernes, 20 de abril de 2018

Odiseas de Mariém



WINDSOR, U.K.

¿Dónde estoy? En Windsor, una pequeña ciudad de Inglaterra cerca de Londres que combina la fama por tener el mítico castillo en el que se va a celebrar la próxima Boda Real entre el Príncipe Enrique de Inglaterra y la actriz Meghan Markle, con tener el parque de atracciones “LEGOLAND” basado en el famoso juego de construibles LEGO, que atrae a miles de familias cada fin de semana. 


Junto al castillo hay repartidas por la ciudad un buen número de preciosas catedrales e iglesias del S.XVI perfectamente conservadas que combinado con el gusto exquisito de los ingleses de mantener sus calles y casas en perfectas condiciones y harmonía visual con el entorno, da un resultado de un precioso sitio en el que disfrutar del turismo cultural y la tranquilidad.





¿Cómo llegué? Digamos que empecé con mal pie… A las 10:00h del 4 de abril, al bajar del avión mi móvil tardó 3 largas horas en tener la más mínima cobertura y después iba y venía a cada rato, internet por supuesto tampoco funcionaba (no, tampoco con la red Wifi) para poder valerme de google maps o traductor y mi limitación con el lenguaje tampoco me dejaban comunicarme con fluidez en inglés con los trabajadores del aeropuerto y el tren, los cuales cuando veían que no podían entenderme del todo bien simplemente se iban o se disculpaban diciendo que no podían ayudarme. Llevaba más de 24 horas sin dormir y ni siquiera sabía dónde estaba ni cómo llegar a mi destino final, pues los carteles y pantallas “informativas” no estaban nada claros para alguien con un B1 raspadillo que ha salido por primera vez en su vida de España y que acumula nervios, confusión y falta de descanso.



¿Quién me “salvó”? Ana. Una extremeña afincada aquí desde hace muchos años, con la cual pude contactar una vez mi móvil decidió funcionar y que hizo el papel de hermana mayor ayudándome a encontrar el bus que necesitaba coger, hablando con los trabajadores ella misma por teléfono para que me dieran las indicaciones que necesitaba y yendo a recogerme allí donde me dejó aquel bus después de una hora y media de camino más. Al fin a las 21:00h estaba en su casa y a las 23:00h pude dormir, pero no pude cobrarme mis horas de sueño, pues al día siguiente por la mañana tenía que estar en el hotel para comenzar mis prácticas…


¿Qué me pareció la empresa? Genial. Un hotel de 3 estrellas con un ambiente laboral súper colaborativo los unos con los otros, entre compañeros y entre departamentos, con unos compañeros y encargados muy agradables y pacientes conmigo, hasta el director tuvo el detalle de invitarme a una de las reuniones con el personal e hizo el esfuerzo de hablar muy despacio en inglés para que yo entendiera todo. Además hay varias compañeras españolas o que hablan español que cuando no logro entender algo me lo explican con toda la paciencia del mundo… un amor de equipo J



¿Qué cosas siguen sin gustarme para hacer un Erasmus aquí? Las comisiones por el cambio de moneda (20€ por cambiar euros por libras, 40€ por sacar Libras en efectivo de cajeros –mi banco no me cobra nada pero los de aquí sí-- , 43€ por hacerle la transferencia del alquiler de la habitación al casero cada mes. Por poner algunos ejemplos); La dificultad de encontrar residencias de estudiantes (asequibles), alberques u hostales. En Windsor simplemente no existe nada de precio medio o bajo, el nivel adquisitivo aquí es elevado para eso. ; Por el mismo motivo del nivel adquisitivo, si quieres encontrar supermercados y tiendas en las que hacer la compra por unas libras menos, tienes que coger  un tren e irte al pueblo de al lado…


¿Qué cosas sí me gustan? Pues de momento no he parado de trabajar, hacer tareas y perderme de camino a buscar sitios. En mis días libres, aparte de hacer mi proyecto empresarial y el curso on-line de Erasmus+, he intentado recuperar horas de sueño perdido, así que no he tenido tiempo para disfrutar del sitio como creo que se merece y poder conocer la parte buena.

¿Cambiará mi opinión cuando esté acabando la movilidad? Maybe….  ;)  ya os contaré.

Máriem.

martes, 17 de abril de 2018

Haapsalu (primera parte)



Haapsalu es una pequeña localidad al oeste del país. Es la capital del condado del oeste o Lääena County. Su población asciende a más de 10.000 vecinos y toda la región a más de 24.000. Haapsalu destaca por ser un pintoresco pueblo de costa cuyas calles resultan un auténtico placer recorrer. Las casitas de maderas, los abundantes parques y el paseo marítimo son lugares magníficos donde olvidarse del tiempo y disfrutar en los días más cálidos. Por otro lado su patrimonio la convierte en un perfecto destino que debes visitar.

La Oficina de información turística, situada en la calle Karja, se te facilitara información sobre la ciudad y el condado, además podrás comprar artículos de recuerdo de tu viaje. Entra sin miedo, puesto que te recibirán la sonrisa y la amabilidad de sus trabajadoras.


Oficina de Información Turística
 
El edificio más importante de la ciudad es el castillo episcopal del siglo XIII, reconstruido a lo largo de los anos. Sirvió como centro económico, político y cultural de la Haapsalu medieval, puesto que en torno a el se ha ido construyendo el resto de edificaciones; incluida la Catedral de San Nicolás de estilo gótico.

Castillo y catedra


Alrededor del castillo podrán disfrutar de un amplio espacio ajardinado desde los más jóvenes hasta los más mayores. Las adaptaciones realizadas en los últimos anos permiten que puedas subir a alguna de sus torres defensivas, siempre con mucho cuidado, puesto que las escaleras son bastante estrechas. Os dejo alguna de las fotos que he realizado en mis paseos por la zona.

Castillo de Haapsalu
 Catedral de San Nicolás


 
Otra de los lugares a destacar en Haapsalu es su paseo marítimo, durante varios kilómetros podrás pasear al lado de estupendas casas de estilo similar que han servían como lugar de recreo para aristócratas rusos y actualmente son restaurantes donde disfrutar de la estupenda gastronomía local, compuesta principalmente por pescados y hortalizas (en otra entrada hablare sobre la gastronomía de Estonia). En tu paseo por esta zona presta especial atención a las múltiples aves que viven allí. Encontraras desde las clásicas gaviotas hasta cisnes pasando por patos y otras muchas. Ademas, si te apasiona el avistamiento de aves, a lo largo del paseo marítimo hay torres donde podrás subir y tener una visión privilegiada de estas.

 Zona de paseo próxima al castillo

 Muro exterior del recinto fortificado

La ciudad cuenta con una gran multitud de iglesias ortodoxas y protestantes, que aunque no he podido visitar aun, merecen la pena disfrutar de su arquitectura exterior. También encontraras un gran número de museos sobre la historia de la ciudad y otras temáticas, de las que hablare en otra entrada.
Otro de los reclamos de la ciudad es su antigua estación de trenes, si bien es cierto que actualmente no llega el tren a la ciudad, siendo el bus el único medio de transporte público que te permitirá llegar. Sin embargo, hace más de un siglo llego por primera vez el tren conectando Haapsalu con Tallin y Sant Petersburgo. En esta antigua estación hay una colección de trenes antiguos de diferentes épocas.

 Torre para el avistamiento de aves

Haapsalu destaca también por ser un destino volcado en las terapias de salud, desde hace más de un siglo era el lugar elegido por la aristocracia, y posteriormente la burguesía de la zona como espacio para balnearios y spa. Son muchas los lugares destinados a tal efecto. No te cortes y disfruta de ello.

 Museo de historia de Haapsalu
En cuanto al Haapsalu más moderno y la oferta cultural encontraras multitud de actividades a partir del mes de Mayo. Desde una semana de cata de vinos italianos, hasta la celebración de la dama de blanco, cuya leyenda habla de que aparece en el castillo. Uno de los centros donde encontraras gran parte de la oferta cultural es el Haapsalu Kultuurikeskus o Centro Cultural de Haapsalu. Aquí encontraras conciertos, exposiciones o podrás ver alguna película, por unos precios realmente bajos.


 Trenes soviéticos
PD como os comente estoy realizando un blog del viaje a petición de las compañeras de la OIT. Os dejo el enlace por si podéis colgarlo también:

deviajeporestonia.blogspot.com

     







viernes, 13 de abril de 2018

UN LARGO VIAJE


Un largo viaje

En la madrugada del viernes 6 de Abril comenzó todo. Serían alrededor de las doce de la madrugada cuando, ya con todo el equipaje cuidadosamente colocado en el maletero de un viejo Skoda, arrancaba esta aventura. Pero en realidad todo esto empezó varios meses antes. Una mañana de Diciembre, cuando la tutora del Ciclo de GIAT anunciaba los seleccionados que disfrutarían de la beca Erasmus+ en la primavera de 2018. Por suerte yo era uno de los seleccionados y mi destino estaba claro, Estonia.
Tras varios meses de preparación física y mental el pasado día 6 por fin me ponía en camino. El viaje a Haapsalu no sería cómodo ni rápido, tenia por delante aproximadamente veinte horas de trayecto dividido en cinco etapas. La primera de ella era mi llegada al aeropuerto internacional Madrid-Barajas. Mi vuelo saldría a las seis de la mañana y me acompañarían hasta la Terminal 3 mi familia. Si es duro irse de tu ciudad y dejar a tu familia atrás, también es duro ver marchar a un ser querido con destino a lo desconocido.
A lo largo de tres horas recorrimos la distancia que separa mi querida ciudad de origen con la capital. Parando en alguna estación de servicio para descansar y reponer fuerzas. Por fin llegamos, estaba en la T3, con la tarjeta de embarque y esa cara que solo puede tener un cacereño al llegar a un aeropuerto tan concurrido. Por fin encontré la información relativa a mi viaje y me dispuse a facturar mi equipaje y embarcar. No sin antes despedirme por enésima vez de la familia y sabiendo que durante 2 meses y medio estaría sin verlos.
El viaje en avión me llevaría a Ámsterdam, donde tendría que hacer trasbordo para llegar a Estonia. Durante el viaje todo fue sobre ruedas, o mejor dicho, sobre nubes. Ninguna complicación, cero turbulencias y además con la deferencia por parte de la compañía aérea de entregarnos algo para comer y beber. Dos horas y media después aterrizaba en Ámsterdam. Era mi primera visita a la capital holandesa, pero sería realmente corta. Puesto que tan solo estaría tres horas esperando a que despegase el avión, que ahora sí me llevaría a Estonia, en concreto a Tallin, su capital. El aeropuerto holandés es realmente grande y empiezas a notar que a tu alrededor suenan cada vez mas idiomas y a cada cual mas extraño. Por suerte el inglés sirve como llave para abrir casi cualquier puerta y pude, con la inestimable ayuda de los trabajadores del aeropuerto, encontrar mi puerta de embarque.

Aeropuerto de  Amsterdam

El cansancio empezaba a pesar, realmente necesitaba dormir, pero aun me quedaban muchos Km. que recorrer. A eso de las 12h tome el avión con dirección a Tallin y aproximadamente a las 15h de la tarde aterrizaba en el aeropuerto internacional de Tallin. Cuando uno llega le impresiona lo pequeño que es en comparación con los vistos anteriormente. Tras coger mi equipaje me dispuse a continuar mi viaje que me llevaría hasta la estación de autobuses de la capital estonia. Lo primero que uno nota en Estonia es que el inglés, aunque mantiene esa utilidad, no esta tan extendido como uno piensa, sin embargo, las compañías y empresas tienen trabajadores que lo hablan con este acento local que te enamora.
Aeropuerto de Tallín 

Para llegar a la estación de buses, llamada Bussijam, uno puede tomar diversos medios de transporte, yo elegí el tranvía. No fue necesario pagar nada, ningún revisor pidió ticket, aunque esta claro que no debe ser gratis. A mi llegada a la estación de autobuses empezó a nevar fuertemente, para mi era algo sorprendente, viniendo de una tierra tan cálida y seca como es mi ciudad, pero la gente lo tenía como algo cotidiano, y eso que hablamos del mes de Abril.

Exteriores del aeropuerto de Tallín 

En un principio mi intención era disfrutar de unas horas por Tallin, tras dejar a buen recaudo mi maleta, pero el cansancio era ya agotador. Decidí tomar el primer bus en dirección a Haapsalu y avisar de mi llegada a mi tutora en el Instituto donde se alberga el hostal que me servirá de alojamiento. Serían las 16:30h  cuando embarqué en el autobús y la hora de mi llegada estaba programada para las siete de la tarde. Esta fue la peor etapa del viaje, nadie hablaba inglés, ni siquiera el conductor y tampoco entendían cuando le decía el nombre estonio donde debía de parar. Para mas INRI, empezaba a quedarme dormido y no podía aguantar con los ojos abiertos, pero sabía que si me pasaba de la parada, estaba perdido, con una maleta que pesaba mas de 20 Kg., en un país desconocido y nevando...

 Vista de Uuemöisa

Por suerte aguante como pude, saque esa fortaleza extremeña, no sin dar alguna cabezada corta e involuntaria. Por fin vi la parada y allí esperándome a Heli, la socia homóloga que ha hecho posible esta historia.. Baje del bus y llegue a la residencia. No pude ni deshacer la maleta, me tire sobre la cama y dormí mas de 15 horas... Llevaba de viaje casi 20 horas y sin dormir apenas.
Lo gracioso es que ahora es cuando empieza la verdadera aventura.
Seguiremos informando
Jesús Gibello Osuna